martes, 20 de enero de 2015

Despoblando amaneceres.



Las historias de vida pueden ser felices y llenas de cosas buenas, sólo que, hemos dejado que la oscuridad nos hable de miedos y hemos creído que no somos dignos. Somos dignos  de la perfección porque somos hijos del creador.

Ella tenía en su falda una larga lista de culpabilidades marcadas a fuego por los que habían  compartido su vida y decían que la amaban…
Se sentía culpable de no ser tan buena madre como los hijos querían, por no ser tan buena esposa como él siempre le reclamaba, no ser tan buena amiga como sus amigas le indicaban…
Un día salió de casa y vio que el mundo era de colores y no del blanco y negro como esas cuatro paredes que la acompañaron tantos años…

En algún instante tuvo miedo porque intentó volar y  consiguió  elevar sus pies del suelo. Se replegó con los miedos dominándola como siempre, sin embargo, la paz que sentía a su alrededor la tranquilizó…cuando giró, miró el jardín de su casa y  vio su cuerpo tirado inerte al lado de la manguera de regadío, se dio cuenta que no había vivido. Había existido sin  comprender lo que era. Cuando los demás la vieron la culparon, como siempre, porque no se había cuidado. No agradecieron lo que ella dio. No comprendieron que su ataque cardíaco fue por el dolor que le causaba su eterno dar y que nadie le entregara lo bueno que había en el mundo. Murió sola. Desatendida. Desarticulada. Sólo allí comprendió que la vida es bella si te amas también. Si  te das cuenta que eres el primer ser que necesita de ti para poder dar al resto.

sábado, 22 de noviembre de 2014

La mata lento y todos lo saben.



Él la mata todos los días. De a poco. A nadie le importa. Están casados. Es legal. Cuando ella se dio cuenta de su muerte lenta en sus manos le pidió que ya no estuvieran juntos, que el amor había acabado  pero él dijo que si no era de él no era de nadie. Ella fue a buscar ayuda al juez. El juez no la escuchó porque dijo que no tenía pruebas suficientes de su agresión psicológica. ¿Cómo comprobar algo que es dolor en el alma?  Él sigue en la casa matándola de a poco. Como a la tía Esmérita que murió lento. Esmérita vuelve a morir lentamente. Fue  legal. Eran matrimonio. Todos vinieron a consolar al esposo porque se quedó sin mujer cuando su ataúd bajó a las profundidades de la tierra. Nadie vio que él la mató lentamente. De a poco. Los hijos la mataron con sus indiferencias y sus  reclamos porque no quería estar con su papá. Ahora la historia se repite. Él la mata lento, los hijos la matan lento, la sociedad y su justicia ciega sorda y muda la mata, las redes de apoyo la matan porque no es verdad que hay ayuda…todos los gobiernos  se llenan la boca de que ayudan a la población en problemas  y no es verdad. Yo  hablo por ella y por tantas “ella” que  las tienen engrilladas, amordazadas   en un supuesto amor que no existe…ella no lo ama más y por eso él la mata lento…pero es legal. Son matrimonio frente a todas las leyes de esta sociedad que enseña a los niños a ser personas de éxito y sin opción a perder. La está matando y lo sabe, qué es lo peor porque no hace el gesto de fraternidad de aceptar que el amor acabó y que ahora sólo la está matando lento.

viernes, 25 de julio de 2014

Fantasma recluida.





La escuela de la vida me ha enseñado, mientras observo desde mi ventana, que los celópatas son seres que se sienten tan ínfimos, mediocres y perdedores frente a sus parejas que lo único que les queda es atosigarlas a tal punto que se convierten en poderosos pequeños monstruos que hacen que sus parejas respiren sólo por misericordia de Dios. Sin embargo, estos seres no reconocen la situación en que se encuentran porque se sienten perfectos. Sin mancha y sin deuda frente a la vida.
Entonces, insisto en que estos celópatas que, en su ensoñación, quieren obligar a sus parejas a quererlos  simplemente porque se casaron; tratando, creo yo, de llenar vacíos que generalmente dejaron sus madres cuando chicos  de afectos  y atención debida…pasan todo pecado o toda culpa a sus respectivas parejas porque ven en ellas a las madres ausentes o a las madres pecadoras según sus visiones egoístas…

¡Pobres seres solitarios!, ya nos los quieren y no pueden ver las razones. Es que ellos se ven  tan únicos que no aceptan que el amor por ellos se acabó. Cuando sólo deberían agradecer todo lo bueno que le dieron y caminar hacia nuevos rumbos. Pequeños mundos ególatras que se creen perfectos y llenos de valores, sin ni un defecto. Mirarse en el espejo de vez en cuando y  hablarse con la verdad de uno hacia uno, hace bien. Limpia. Se puede respirar y se puede dejar respirar al otro que la ceguera no deja ver que se ahoga.

martes, 22 de julio de 2014

Deambulando sombras.





Lejos de casa deambulo exorcizando cadáveres,
 muertos vivos que  penan y me pesan
que aunque rezan se atragantan en mis sueños,
de los que se creen dueños con tanta baratijas que intentan venderme;
porque dicen que lo que piensan hacerme por no pensar como ellos
y arrastrar las cadenas con sus sellos, es de enseñanza para los que quieran seguirme…
Lejos del hogar, lejos de casa que cobija,
 tapo toda rendija por donde pueden verme,
sin embargo,  saben dónde esconderme las llaves de los ojos,
tapan los cerrojos para no ver la luz de mis esperanzas…
Han logrado mancillar mis espejos,
aunque tengo pertrechos para seguir viva en el camino,
sé que mi destino lo escribo y está bendecido, sólo que me asusta
que a los que nos les gusta  lo que decido
entren en ese egoísmo parido  y decidan que soy loca por querer vivir
sin los grillos que pesan en los pies o los anillos que queman mis manos …
quiero mis pies sanos, como cuando descalza corría por los pastizales,
en donde la libertad corría a raudales en mis venas y en mi vista,
nunca hubo espinas ni aristas  hasta que las decisiones me guiaron,
a estos templos insanos que cortaron  las alas sólo por ser mujer en esta vida que tiene un solo camino de ida y  ya no hay fuerzas para volver a empezar…

sábado, 19 de julio de 2014

Fantasmas del lado izquierdo...esos que nadie quiere ver!!






Desde mi ventana veo que;los celópatas son seres que pierden toda dignidad creyendo que la usan en pos del amor que dicen sentir y los jueces lo validan dejando que actúen ...¡¡total el dolor no es de ellos!!, el miedo que invade no lo sienten, las lágrimas no las saborean cada ataque en esas noches en que los niños duermen y no hay testigos ; ellos sólo se van a sus casas a ver que su gente esté protegida...Los celópatas invaden todo y nadie puede hacer algo más hasta que un juez diga que es suficiente..(Generalmente con un rostro desfigurado o un ataúd en frente) .¡¡el poder entre sus manos manejando vidas!!, de todas formas ellos no ven y ¡ojos que no ven corazón que no siente!...; creo que un celópata es un niño que nunca le enseñaron que, perder es parte de la vida y que si pierden es sólo parte del juego y que todo continúa con el sol alumbrándonos...¡a todos! porque todos tenemos derecho a TOMAR las decisiones y PAGAR nuestros precios pero NO el que un celoso y egoísta nos imponga, para eso está la vida que cobra en cada esquina de forma justa...(Espiral dolida.)

jueves, 10 de abril de 2014

Capacidad



¡No quiero volver a lo mismo!
Todo está lleno de oscurantismo en el diario vivir
¡Difícil de entender esa manera de amar…!
Cuando al despertar son culpas las que te escupen a la cara
y nada los para, en el arrostrar las equivocaciones,
que como si fueran canciones la tararean bastante seguido
y con el pecho erguido caminan santiguándose la frente,
como perfectos valientes, hacedores de directrices,
violentan a perdices; ¡camino de potros los intachables gallos!
que  esconden los callos de caminantes imperfectos
ellos creen saber lo correcto de venir a vivir…
 No quiero esa manera de amar en mis ventanas transparentes
prefiero vientos silentes que acunen mi porvenir,
quiero sola parir el futuro que me espera…


Eloísa Echeverría.

martes, 19 de marzo de 2013

Fantasma 19. (La valentía de ser mujer y no morir en el intento)

Mataron a tres mujeres este fin de semana en Chile. Murieron en manos de los hombres que decían quererlas,sin embargo, a la prensa  sólo le importa que Michelle  Bachelet renunció a la ONU y regresa a Chile...la odisea de ser mujer y no morir en el intento.
 En memoria de ellas tres y de las que están luchando día a día por no morir en el intento de vivir como mujeres...
                                           


                                               Caminos infértiles, decisiones 
                                          con el miedo guiando mis pies temblorosos;

                                                siempre te mata el más poderoso…
                                   

Vuelo, vendaval de emociones carcomiendo mis pies pacíficos:
Hay  transacciones que duelen en los escalones
  de tiempos no favorables para sonreír.
Injerto mis sueños en un sin fin de caminos que no me devuelven
el precio que pago por sobrevivir en ellos…
Carreteras  inundadas de estrellas fugaces
 que manejan mis horas sin poder resistir,
no veo las puertas por donde hacer mi tránsito,
 sólo distingo bosquejos de ventanas con barrotes que no me dejan germinar.
Estoy aburrida de estas lunas que me cubren,
aburrida de estos  soles que me abrazan,
 cansada de palabras sin sentidos que  hacen mella
 en las razones que hay para vegetar…
Aburrida de las fronteras que me limitan,
de las calles que son exclusivas para seguir,
de los trabajos que no tienen sentido mas que servir
a seres que se creen dioses prepotentes
 porque tienen dinero a raudales en sus bolsillos, me llaman indigente.
 Aburrida de todo el sin sentido,
 insensibles horas que  manifiestan que todo esta bien 
y todo es mentira en sus bocas, en sus manos,
en sus gargantas infestadas de apariencias…
¡Nadie entiende ya la palabra misericordia, clemencia!
Todo es desechable y hasta al amor no le tienen paciencia.

jueves, 31 de enero de 2013

FANTASMA 2.







Fantasma  2.
                                                                                   Tiempos que sin demora
                                                                                  me colman de soledad las horas,
                                                                                           nadie llama por el nombre
                                                                                                        es  más fácil llamar 
                                                                                                  por la condición  social.
                                                                                                           Eloisa Echeverria.

Se  llenan de espanto los espacios,
atraviesan con puñales salvajes  toda sonrisa.
Amargo es el pan de la mesa en todo este ir
que fragmenta las  frentes antiguas  con prisa.
Las horas sin demora se amontonan, se segregan
en el atril de las puertas desquiciadas en su risa.
Historias mal contadas, mal vividas, mal paridas,
no sé hasta cuando  se aguante la  hinchazón
que en las  gargantas se esconden al  no exponer de frente
por miedo al qué le harán después de hablar, en el colchón.
Frentes marchitas en que se derrocan sueños,
se cierran ventanas para escapar  de la traidora sin razón.
Los pilares de un abismo desmoronan las pisadas
es deforme y carcome el miserable  sustento;
no hay fachadas que un poco de dulzura puedan entregar.
Se mira el trino aciago  de las cortinas en que se esconde el lamento,
no lanza en el día ni una mugrosa emoción de  penitencia.
Orfandad de besos desteñidos y silentes, desamparo a cada momento.

martes, 4 de diciembre de 2012

Fantasma en vuelo.





El giro de la manivela desteñida, fría, clava el silencio en el alma
se enredan las emociones y ya nada vuelve a ser lo mismo,
oscurecen hasta las sombras en el dintel de las esperanzas,
nada puede cambiar lo dicho con odio, lo hecho con rencor ,
 lo maltratado, lo herido, lo quemado y lapidado.
Quién podría dibujar de nuevo sonrisas sobre laberintos escamosos,
magullados, dolidos, temblorosos…
Los egos comen como termitas las horas y desatornillan,
del centro del alma, los sentimientos que antes anidaban
en el corazón…
Los recuerdos huérfanos martillan las mañanas lluviosas,
la distancia, sin el milagro del amor que unió,
ahora se hace  gigante y crea abismos insondables…
Nada justifica una mano levantada hacia ti mujer hermana,
soñadora, hermana de caminos vividos en las constelaciones
 de las horas taladradas a fuego,
 de palabras martilladas en los tímpanos de los oídos del alma,
nada justifica el quemar alas de las mariposas que quieren volar,
sentenciar cadenas, cortar el aire de pulmones llenos de vida
que entregan savia en todos los poros del cuerpo…
No masculles desconsuelo levanta tu vuelo y vive envuelta
de la luz que habita en tu alma.

Eloísa Echeverría. 

jueves, 29 de diciembre de 2011

Fantasma limpiando


Cuando eres fantasma sabes que no debes fiarte. No te conviene confiar porque detrás siempre hay algo  más. La paranoia te invade. El regalo es mucho para la ocasión. Es sólo su cumpleaños, el que, hacía décadas  que él no  recordaba. Parecía tan alegre y agradable. Ríe con los niños en la cena que, tiene de postre hasta  una torta con velas. Ella  no logra tragar bocado. Llora por dentro. Muchos fantasmas  han aprendido a llorar interiormente. Se nota igual porque  les cambia la cara. Se desfigura, sin embargo, hay que hacerlo  así, ya que, se les está prohibido llorar. No tiene por qué. Lo tienen  todo ¿no? .Tampoco tienen que trabajar de sol a sol para tener esa hermosa joya. No tiene que esforzarse por las cosas que  disfruta en casa. Ella  estaba protegida. Abrigada. No como las niñas en otros países que  son vendidas, o prostituidas desde pequeñas; o de las que  son mutilados sus sexos,  o  asesinadas sin que se sepa que existieron siquiera; o de las que las matan por celos enfermizos o que decir de las chicas que  en otras culturas las casan desde tan pequeñas y las hacen mujeres  en cuanto menstrúan…no. Ella no tenia de qué quejarse.  Ella lo tenía todo y no tenía derecho a llorar ni  a reclamar…Solo agradecer. Y de algún modo,  finalmente, después de que todo el dolor decantaba, se sentía culpable. Sin duda que, de alguna manera, él tenía razón en sus argumentos. Pero se dice que cada joya o cada atención brindada a un fantasma  se deben  pagar. Y eso asusta porque en  un principio son cosas pequeñas. Se pagan con hacer un gusto en la comida, luego cambiar algo en la forma de vestir, en tu forma de hablar, de actuar,  callar, de pensar…
Los golpes, los gritos, las ausencias, los hijos, la soledad enseñan que se debe aceptar y seguir. Y esta vez ella temblaba. El anillo  era hermoso y sabía que,por lo menos, le había costado  un par de millones de pesos y él repetía que se lo merecía. Que ella lo valía. Se lo decía a sus hijos. Sin mirarla. A los fantasmas no se le dicen esas cosas. Aún estando con alcohol encima. Las cosas buenas hay que ventilarlas en público para que se los felicite en la acción. Y ella apenas sonreía. Estaba aterrada. Más aún  cuando les dio permiso  a sus  dos hijos para ir a una fiesta, con amanecida, en casa de unos compañeros de colegio. Ella  no tenía opción y ahora sabía. Seguro que alguna cosa referente al plano sexual le pediría. Por eso tanta atención. Y ella debía aceptar. Ser violada en tu propia cama no es algo que se pueda superar de forma fácil. Ella lo sabía. La había violado dos veces y eso era suficiente para aprender….así que, ahora, era una conocedora  de todas las posturas en la cama, de juguetes y de orgasmos…a veces los disfrutaba. Se dejaba llevar por  unos tragos de más y listo…El dolor, el tiempo se encarga de  domarlo.
Y él ayudó a los niños. Les pagó taxi. Eso la hacía pensar que lo que le pediría rayaba en lo absurdo…
Cuando tocaron el timbre se angustió. Nada pasaba por su mente pero el  timbre fue lo que percuto algo dentro. Su sexto sentido le advirtió, le gritó que, algo que ella no quería que pasara,  pasaría.
Y salió por la puerta trasera. A mirar el cielo. El cielo era su refugio siempre. De día o de noche.  Las estrellas eran pocas. Las luces de la ciudad tan mal que  le hacen al cielo, pensó. Le lavan  el brillo de su cara. Y el cielo tiene  una cara tan llena de esperanzas. La brisa fresca de media noche la acarició pero no logró tranquilizarla. Miró su nuevo anillo sin pensar  en nada hasta que escuchó la voz de su marido llamándola por su nombre. De forma casi cariñosa.
_Entra. Llegaron unos amigos que había invitado. (A los fantasmas no se les comunica algunas cosas). -Olvidé decírtelo. Sácate el delantal y ven a saludar.
Era una orden. No un pedido.
Y entró lento.
Detrás de su delantal de cocina él sabía que había  un cuerpo bonito. Sus años, cuarenta y cinco ya, no se reflejaban en él.  Cuando ingresó a la sala en donde  reían dos hombres y una mujer lo supo. Por la forma en que la miraron
_Ella es.
_Pero  no habías dicho que tenías tan bella mujer. (Fue el comentario de todos)
Y saludó autómata. Para  no tener conciencia de lo que sabía  que allí sucedería. Mientras lo hacía se sentía como mercancía para ser vendida. Como las reses que salían a vender con su papá en el campo cuando adolescente. La miraban, le  examinaban sus detalles…se sentía un animal  mostrado para la venta.
Él se lo había comentado  hacía  meses. Ella se había negado pero un fantasma  no es escuchado en sus deseos. Hasta pensó que se le había olvidado porque  nunca más habló del tema. Aunque le pareció sospechoso el insistente  interés  porque su   dormitorio fuera  restaurado de  puerta a puerta, así como el baño.
Y allí estaba  la respuesta. Se la dieron ellos. Los amigos que llegaron. Por la forma que la auscultaban. Ella  sabía que era atractiva pero siempre quiso pasar desapercibida. Esas cosas no le eran de importancia. De hecho quiso afearse para que él ya no la mirara siquiera. Pero fue desastroso al final. Engordó y la pesadilla vino. Él la veía comer, lo que fuera y la molestaba, la torturaba, le quitaba todo para alimentarse, la humillaba delante de quien fuera.
 Los que llegaron tenían una conversación agradable. Pero no le interesaba la forma que la observaban. Había lujuria  en el ambiente. 
El alcohol empezó a hacer efecto. Ya no había marcha atrás. No tenía la valentía para defender su posición. Cuando  una mujer se transforma en fantasma no hay quien escuche sus argumentos, ni por muy buenos que ellos sean. Tampoco  saben de donde sacar la valentía para defender su punto de vista.
El anillo tenía un precio. Un trío. No sólo con uno más, sino que,  era con tres. Incluida una mujer. Una bella y joven mujer. Entendió que era pareja de uno de ellos. Todo como él quería. Como  le había comentado alguna vez.  Era ese su sueño. Verla con otros  en su cama. En su propia cama.
Cuando  él  le acercó ese cigarrillo se sintió diferente. Algo tenía el cigarrillo. Sabía de cigarrillos porque  uno de  sus instantes preferidos era salir al patio a fumarse uno después de haber hecho todo en casa. Sabía que era una muerte lenta. Pero era su placer.
De allí en adelante parecía que algo incontrolable la incitó a aceptar que él tocara a  la chica que venía con ellos. Las risas parecían tener algo mágico para ella  y se dejó llevar. Uno se acercó y le tocó la cara. Se allegó  y le dijo:
_Eres muy bella. (Y en su oído le dijo) _No mereces tener como esposo a este patán.
Y lloró por dentro. Hay verdades que ni la más fuerte droga te la quita de las venas del corazón.
 Y se dejó tocar. Invadir. Las caricias, los abrazos. No recuerda  como llegó a la cama. Tampoco muy bien  cuando quedó sin ropa. Sólo instantes. Como una película vista de a ratos. El placer apenas lo recuerda. Manos encima, labios, dientes mordiendo, sexos dentro, la cara de él  pleno de lujuria, en satisfacción…a ratos. Como un sueño difícil de entender.
Nunca una mujer  la había tocado en su intimidad y recordaba algo de esos instantes y de cómo ellos las miraban, las guiaban, se divertían. Disfrutaban.
El sonido del teléfono la despertó. Parecía ser  que en casa no había gente.
Se levantó  a contestar. En el reloj del comedor, con el rabo del ojo, alcanzó a ver que  eran las once de la mañana. Era él.  Le indicaba lo que había que
hacer. Como todos los días. A los fantasmas se les toma por tontos que no
saben cómo y qué hacer durante el día. Que no llegaría temprano para salir a dar una vuelta como se lo había prometido, sino que, lo haría  hasta la noche porque  lo había retrasado  algo en el trabajo. Los trabajos a última hora  siempre lo demoraban. Últimamente con bastante más frecuencia. Que se preocupara de los niños que llegarían después de almuerzo. Era día sábado.  Se metió al baño y se duchó minuciosamente. Lloró mucho para limpiar el alma pero  la culpa de ser tan cobarde no salió. Pero no tenía tiempo para detenerse en eso. Tampoco para hacerle caso a los moretones que vio en su cuerpo. Ni al dolor físico que se le vino de pronto. Los fantasmas no tienen tiempo para ellos. Era día sábado. Debía limpiar la casa y ya estaba retrasada. Y se enfocó en eso.
Antes, se sacó el anillo. No fuera a ser cosa que le pasara algo malo y él  la torturara  el resto de vida que le quedaba a su lado.
Había que limpiar la casa y no recordar. Los fantasmas no tienen derecho a eso. Ella, es un fantasma del lado izquierdo, de esos que nadie ve.
Eloisa Echeverría.

martes, 5 de julio de 2011

Soles desfigurados caminando.




(Por las mujeres que viven atadas, amordazadas, engrilladas a los bolsillo usureros de machos que juraron protegerlas en el camino )

El alcohol  que bebo  antes de ir a la cama
que tomo para poder conciliar el sueño
no puede detener este mortificado vivir
este caminar por las sombras
que  sierran mi casa de olvido concentrado.
Rayo cruel  que golpea mis ojos del alma
no me da la luz que busco en mi pasear errante.
Nací hembra para dar la vida
y me la quita uno que no puede acarrearla.
Si es de frenesí constante este sin sentido
De injustas raciones me alimentan
como si venir siendo mujer hay que pagar renta
Se apoderan de mi piel para conveniencia.
Todo lo que tengo lo tengo que pagar
con encierro cruel y falta de pan
Porque no permanezco en la vida como un ser
de equilibrio perfecto según su parecer.
Y no importa si son educados o analfabetos
el final siempre es el mismo en este pasear
Todo hombre se siente con el derecho a patear
a su mujer si esta no lo quiere mas amar.
Es de compra y venta la llegada a existir
como hembra en esta tierra tan difícil
porque el varón se cree que con  sólo pedir
debe hacerse lo que él piensa que esta bien
Hay que dar lo que al macho le conviene
hay que pensar lo que el piensa o se muere
hay que creer lo que el cree o se detienen
y de alguna forma cruel te hacen cambiar de parecer.
El alcohol de antes de dormir que inunda mis venas
es de fácil convivencia ahora con los años
es el único que me da la paciencia y el estómago
para seguir adelante y  salir sin algún daño.

lunes, 4 de julio de 2011

En algún laberinto.




Ladrones de fantasías caminamos lejanos de las realidades
con luces de neones y metáforas en las manos, queriendo paz,
entregamos ilusiones para que nos entreguen algo más
porque la naturalidad parece ofendernos a nosotros mismos.
¿En el alma?
No nos queremos aceptar,
no parece que pueda la certeza cuadrar.
Humanidad de camas oscuras, vacías.
Complejas estaciones de no poder amar con autenticidad
de mesas disconformes porque la del vecino, su propiedad
parece que siempre tiene más…
Argumentos en la hora de predicar
 válidas para el resto no para tu existencia.
 Noche en el alma de la realidad
en donde siliconas, voluptuosidades paralizantes, nada verdad,
comercializaciones punitivas alivian la orfandad un rato.
¡Me quiero bajar! De este vacío, de este desierto en el corazón
que se marchita sin amor, sin tu amor en mis rincones…
El billete asesina y encarcela mis ansias mis emociones,
en jaula de oro.
Necesito abrazar tu anhelada cima.
El comerciar es más importante para todos,
los sentimientos en la calle de esta civilización
se deben esconder, se obligan a callar, ¡no a la emoción!
me matan porque sola pretendo volar .
¡Me quiero bajar! No quiero sombras que me callen
que no me dejen descansar en paz. ¡No me fallen!
Y ¿a quién pedir ayuda?
Si las caras caminan autómatas, conducen autómatas
ruedan sin aliento de vida y son parecidas entre todas
porque son las mismas cartas que están echadas, son modas,
sin motivo aparente desde el nacer…
Porque son tan pocos los que sienten que no se equivocaron.
Mínimos los que aceptan sin mirar atrás, con saber,
sin maldecir las malas decisiones y no las ven como aprender…
Tan pocos los que ven la luz en el caminar
Mendigos del amor caminamos
Y cuando lo tenemos lo malgastamos
De machos carcomiendo en el alma, en todo sus trances
a bellas hembras matándolas en sus avances.
De mujeres derramando cada noche, en cada pensar,
margaritas negras en la almohada que no se han de secar…
De eso sólo se compone la existencia de muchos
pero hay que esconderla, anular lo que se siente
no se ve bonito que se cuele la verdad en el ambiente
¿Te podrías electrocutar?...(me hace falta tu mirar)

jueves, 31 de marzo de 2011

MIEDO.



Cuando su hija de ocho años la recriminó de forma muy fuerte y grosera porque olvidó ponerle algo en su mochila del colegio, el padre, levantó la voz  así como su pesado organismo y se plantó en medio de la dos.
_Pero ¿cómo eres capas de aguantar que tu hija te hable así?... ¿cómo te atreves a enseñarle a no respetar a sus mayores? _La tomó de los brazos impidiéndole el movimiento_ Aquí es donde debes levantarte y pegarle por  levantada… ¿crees que a mi me va  a hablar así? Jamás, porque ella sabe que si me sube el tono la pongo en su lugar…
Ella quiso rebatir  pero él la hizo callar mientras ejercía mayor presión sobre sus brazos.
_No te atrevas a defender lo indefendible, cada vez que abres la boca es para  decir tonteras…eres muy incapaz en lo de enseñar con mano dura a tus hijos,  yo sé que los amas pero vas a criar puros monstruos con esa actitud…y no busques pretextos. Tú siempre has sido una mano blanda en todo lo que haces, todo a medias y nada de mano dura como yo. Eres culpable de lo que tu hija te hace…No se cuando vas a aprender. Ya eres grande como para andarte enseñando mas encima las cosas de la vida.
Y ella se calló. Agachó la cabeza. Tenía miedo a su reacción si ella le expusiera lo que veía en realidad. Que la forma en que su hija de ocho años la trataba era la misma forma en que él lo hacía. Que su hija ocupaba los mismos términos para degradarla que ocupaba cada día él pero temió por su integridad física. Temió que todo acabara como tantas otras veces en que ella sacaba valor y le respondía con argumentos desde su punto de vista. Temió que una vez más tuviera que salir a la calle y mentir que se había herido con algún mueble para justificar los golpes. Miedo. Siempre  miedo terrorífico a sus puños, a sus pies. A la  fuerza bruta que siempre terminaba imponiéndose. No importaba lo que ella argumentara. Nunca tenía la razón, siempre terminaba magullada… Así que sólo le dijo a la hija que fuera a lavarse los dientes  antes de ir a dormir. La hija salió después de darle un beso a su padre. Recién la soltó. Por lo menos, se consoló sola, una blusa con magas largas le evitaría dar explicaciones por los moretones que sentía aflorar  en sus frágiles brazos…
Lo que  los padres hacen frente a los hijos es señal de que está bien. Si gritas aprende a gritar. Si degradas aprende a degradar. Si le enseñas que el amor fraterno es lo más importante para la convivencia sin duda que su actitud frente al resto será de respeto. Pero el trabajo de los padres es a la par. Si uno agrede, los niños tienden a hacer lo mismo porque tienen miedo de  terminar de la misma forma que el agredido.

DE: "Soles oscuros tiempos derretidos".

martes, 1 de febrero de 2011

Tiempos de hembras sangrantes


Por las mujeres maltratadas, calladas a golpes en el alma, por ellas y el vino amargo que  toca tragar …





Resurjo madera  en la piel, en mis lágrimas me afirmo,
entereza que se ve cruel porque guillotina mis sueños.
Respiro la melodía arcaica que me enseñaron mis mayores
Lo bebo cual néctar que me eleva para avanzar sin dueños
Pero mi sed es de nuevos bríos que me dan las ilusiones
que no me dejan tocar y cada instante aumentan mis dolores.

Cual centella, meteorito milenario reverbera en mis sentidos
noto savia inundando los espacios que antes eran vacías vidrieras
el camino lo reconozco mío y solitario y lo hago a pulso sin dudar
pero la condena llega, el índice acusador me lo refriegan en las cristaleras,
 en los ojos para que mi vista siga nublada y se haga sin que razone
 lo que el dueño del fundo quiere hacer y obliga a alcanzar.

Si ni  importa a lo que apele, a nadie le afecta porque soy mujer
Y no me cuenten que es de antaño lo que replico y  lloro
Es ahora que se da en pleno siglo veintiuno esta  injusta realidad
se someten a mujeres, se les niega un pedazo de pan a coro
Sólo porque el macho que está al frente  tiene el mando y la plata
Y se adueñó del azadón porque se le olvido el amor y la hermandad.

De:"Soles oscuros tiempos derretidos"
Eloisa Echeverria

martes, 25 de mayo de 2010

Los fantasmas de mi lado izquierdo. Una historia.


Octubre 12

Un día sin fecha  ni hora me convertí en fantasma. No. No es que esté muerta. Sólo que no me ven.
No me escuchan. ¿La razón? Nunca la he podido entender.
A mis hijos les dí la vida y sólo me ven para recriminarme si no hice lo que esperaban que hiciera por ellos. A mi esposo le he dado veintiún años  de mi vida, de mis sueños, de mi existencia. Pero, no me ve. Me ve cuando… ¿Cuándo me ve? No lo sé…ah! Si. Para reírse de mí…entonces un súbito sentimiento de lástima  fluye por él. Se refleja en sus ojos y me ve. Me envía un beso en el aire y me dice: _Pobrecita, tú sabes como soy_
 Y el vacío aumenta porque lo hace frente a mis hijos que, aprenden.
La brecha entres ser fantasma y ser real se acrecienta porque no puedo       expresarme. Sería fatal.
Esa vez también me vio. Cuando me recriminó por la comida tibia.
_ ¡Sabes que me gusta caliente!
_ ¿Por qué no la calientas a tu gusto?, estoy en el baño con la hija.
No recuerdo mucho. Creo que fue una bofetada en el lado derecho... Es que como sostenía a mi hija menor sólo  no quería que se asustara. Recuerdo su cara de odio…Las palabras tampoco las recuerdo.
Lloré por horas  en el baño después de que todos dormían… Me dolían tanto los brazos después del zamarreo. Dí gracias a dios  que sólo fueron los brazos. Ya no recuerdo cuando me convertí en fantasma. Puede ser que siempre  lo haya sido y sólo ahora me percato. Cuando tengo necesidades  y veo que nadie me ayuda. Quiero alguien con quien hablar. Sólo eso. Que escuche mis cosas, ría conmigo o  sólo me oiga. No son muchas cosas. Después de todo ser fantasma  y viviendo entre cuatro paredes  no es  mucho lo que tengo para contar. Levantarme, atender a los míos para que puedan cumplir sus obligaciones fuera de casa. Aseo, limpiar, limpiar, ordenar, cocinar…
Cuando me corresponde ir a la sala de estar que, tiene una ventana  con vista a la calle, observo  y pienso. La gente  que pasa ¿También será fantasma en sus respectivas realidades? Los niños que no tienen voz…las mujeres tan tristes, los ancianos enfermos. A veces creo que ser fantasma va ligado a la cantidad de dinero que hay en los bolsillos de cada uno.
Me aterra pensar salir a la calle. Apenas algunas personas me ven. Nadie mira a la cara  para saber y entender. Para hacer sentir que existes. En cada encuentro en que me dirigen la palabra es para tomar el dinero que tengo en  mis manos. ¡Existe mi mano! Ya es algo.
Un principio…Si. Me río de mi suerte.
En fin.  Es mi realidad y no creo poder cambiarla. No le veo  una salida, aunque a veces sueño que si la hay…
He orado mucho como forma de meditación para buscar paz. Finalmente he decidido, por mientras, empezar a escribir. Lo haré cuando pueda y lo que se  me ocurra.
Guardaré esto bien guardado. Pienso escribir lo que siento. Si lo descubre alguien, sin duda que, tendré grandes problemas. El entretecho será mi aliado. Si no lo limpio yo lo  limpia nadie. Es territorio mío. En todo caso lo pondré dentro de un balde en donde tengo recuerdos de mis hijos cuando  bebes.
Esto de ser fantasma implica no tener otro pensamiento que no sea el que los otros  quieren que pienses. Siempre también, me informo de la gente que vive en el resto del mundo. Sé que no soy el único fantasma. Soy una mas. Pero escribiré sobre mí. Sobre mi experiencia en la tierra como fantasma. Es un alivio saber que volveré a casa, en el cielo, después de esta experiencia. Lo que me preocupa  es  no saber, fehacientemente,  si  seré  castigada  por haber dejado que el mundo me haya transformado en fantasma.
Soy el fantasma del lado izquierdo de mi mundo.
Marie.

viernes, 7 de mayo de 2010

Abrazo fraterno.







Alguien que venga en mi ayuda urgente
que me lance  un poco de cariño, de amistad
de ésa que es verdadera, desde el alama de la gente
no quiero esa que tengo que pagar y sentir  orfandad.

Deseo  a mi lado gente  humana
con amor de ese limpio, del fraternal
que acompañe mi amino de mundana
con apoyo del incondicional.

Alguien en mi ayuda que me tire con premura
un salvavidas con kilos de sinceridad
una mano que me entregue su ternura
con el balde lleno de fraternidad

Alguien que no vea mi cuerpo en evolución.
que vea mi alma transparente
que sienta en el amor se eterna canción
que me acepte iguala él, no diferente.

Pululo por entre tanto descendiente de humano
que tiene en su mente tanta crueldad
no quiero compartir esa mano
quiero dejar de sentir alrededor tanta maldad.

Busco encontrar para  mi avance
un poco de compañía sincera
un abrazo que me ayude en mi trance
y prometo lo mismo aunque  se vea quimera

sábado, 9 de enero de 2010

Mujer de trapo.

Por todas las valientes que luchan solas en la vida sacando adelante sus hijos. Por las ancianas que dejan abandonadas porque ya no sirven, por las chicas que son abusadas por  seres sin alma, por todas las  mujeres del mundo que son víctimas de atropellos en sus derechos de ser humano,por las esclavas que tienen grilletes de oro, por las que tiene grilletes de  metal...por toda mujer que sufre  represión.

Me duele el sueño no realizado

la cuota de amor que no me han entregado
las sonrisas sinceras que me tocan vivir,
los caminos fértiles que son para mi existir.

Me paralizan los miedos en mis luchas constantes
la magra compañía de todos mis instantes
quiero que lo bueno me toque también a mi,
que no sea sólo lágrima el recuento de lo que viví.

La desazón es mi huésped, que mala huella deja,
desorientada creo, que todo es una larga queja
pero estoy presa y lo que veo son sólo grades abismos.
caminos cerrados, aguas no bebibles. sólo cataclismos.

Por ser mujer me han obligado
a callar todo lo que debe ser hablado
el egoísmo final es del humano llamado varón
que se le ha vuelto piedra el corazón.